Cuando llegan las lluvias lo más importante es llegar bien al lugar de destino antes que llegar primero. Manejar con la calzada mojada requiere de mayor concentración al volante y menos velocidad en el vehículo.

Una de las prácticas más peligrosas en carretera es manejar con lluvia, porque las condiciones para la conducción se complican y se vuelve una tarea mucho más compleja ya que requiere que aumentes la precaución al máximo.

La lluvia incrementa en un 50% el riesgo de accidentes de tránsito según la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Según el ente regulador, la calzada mojada y la impericia de los conductores son dos factores que motivan los siniestros de tránsito en la temporada invernal.

Por ello modificar la forma de conducir y preparar tu vehículo en esta época del año es primordial para mantenerse a salvo y seguro en las vías.

En época de intensas y fuertes lluvias es mejor intentar no sacar el vehículo, sin embargo, esta decisión no siempre es posible, por lo que te dejamos estos útiles consejos para ayudarte a prevenir contratiempos:

1.- Reducir la velocidad:

En una situación normal no se recomienda por ningún motivo exceder el límite de velocidad permitido en las vías, menos aún en el invierno en donde las carreteras se vuelven resbaladizas debido al agua.

En estas circunstancias hay que reducir la velocidad tanto en curvas como en rectas para evitar derrapes o pérdida del control del vehículo y evitar exponerse a situaciones de peligro.

2.- La distancia de frenado:

Aumentar la distancia de frenado entre el vehículo que se conduce y el de otros conductores ayudará a evitar impactos.

En el asfalto mojado los frenos no funcionan de la misma manera que cuando las vías se encuentran secas.

Los frenos tardan más en actuar que en una situación normal, por lo que debes evitar los frenazos inesperados sobre la lluvia.

3.- Aumentar la visibilidad:

Las fuertes precipitaciones generalmente reducen la visibilidad del conductor, por lo que se recomienda encender las luces bajas frontales en la carretera para volverse más visible ante los otros conductores y si la lluvia es más densa con presencia de neblina, se puede hacer uso de las luces antiniebla o neblineros.

Así mismo hay que asegurarse de que el limpiaparabrisas se encuentre en buen estado para que al usarlo puedas tener una clara imagen del entorno.

4.- Desempañar los vidrios:

La humedad provocada por el cambio de temperatura empaña los vidrios del automóvil y por ello es necesario usar la opción de “desempañar” del vehículo para que puedas tener una mejor visibilidad desde el interior y conducir de manera más segura.

5.- Revisar el estado de las llantas:

En cualquier época del año y más aún en la temporada de lluvias es necesaria la revisión periódica de las llantas en un taller, tecnicentro o concesionario para que realicen un diagnóstico técnico mediante un escáner o dispositivo electrónico que identifica con precisión las fallas y así poder hacer los correctivos necesarios en los neumáticos.

Solo de esta forma antes de conducir sabrás si los neumáticos tienen la presión correcta y si se encuentran sin grietas o en buen estado para recorrer más kilómetros de manera segura

Si deseas saber más acerca del cuidado de tus llantas y cuándo debes cambiarlas revisa este artículo de nuestro blog: Atento a las llantas de tu auto para evitar accidentes

6- No conducir con velocidad crucero:

Estar alerta al volante durante la lluvia, es fundamental para la buena conducción. Hay que evitar fijar una velocidad constante usando el control de velocidad, por ello es recomendable conducir de forma manual para adaptar la velocidad y la conducción según lo necesario a lo largo del recorrido.

7.- Planificar la ruta:

Se sugiere que antes de salir se pueda planificar la ruta del recorrido haciendo uso de la tecnología satelital, revisando si las vías habituales que se toman para movilizarse no están colapsadas debido al tráfico o debido a algún tipo de accidente provocado por las lluvias.

Incluso se recomienda revisar la predicción meteorológica para saber si las condiciones climáticas no van a empeorar, sobre todo si se ha planificado un viaje por carretera.

8- Revisar el nivel de combustible:

Asegúrate de que el nivel de combustible en el vehículo sea el suficiente, esto te evitará una preocupación adicional, más aún en el caso de que debas hacer uso de la calefacción o aire acondicionado por tiempos prolongados, esto nos ocurre con frecuencia cuando el auto se queda en zonas de alto tráfico o congestión de las vías debido al clima o algún accidente.

9.- Reaccionar ante una pérdida de control del auto:

2. Si el vehículo comienza a patinar, no corrijas la dirección del volante bruscamente. Lo mejor es quitar el pie del freno y girar el volante en la dirección en que esté patinando el vehículo hasta que se recupere el control del mismo.

En el caso de que los conductores cercanos pierdan el control de sus vehículos, hay dos acciones que te pueden ayudar:

1. Disminuir la velocidad y poner tanta distancia como sea posible entre tu automóvil y los otros vehículos en caso de que se produzca un derrape o que alguien más pierda el control.

10.- Mantenerse alerta:

El consejo más importante en cualquier situación de mal clima es siempre mantenerse atento, y si no te sientes seguro de continuar conduciendo durante la lluvia, es mejor tomar decisiones a tiempo cómo cambiar de ruta o conseguir un lugar seguro donde puedas esperar hasta que las condiciones mejoren.

Si eliges rutas alternas evita puentes y pasos elevados de las vías o carreteras ya que tienden a acumular el agua lluvia rápidamente sobre todo cuando las alcantarillas colapsan debido al grado de precipitación.

RECUERDA:

En cualquier caso, el estado mecánico de tu vehículo juega un papel importante al momento de enfrentar la conducción en climas adversos, por lo que es necesario acudir a los mantenimientos periódicos en el taller, tecnicentro o concesionario sugeridos por el fabricante en el tiempo preciso, para que no tengas contratiempos por fallas mecánicas o eléctricas producto de la falta de revisión y diagnóstico preventivo adecuado.

Cabe recordar que la seguridad vial es una responsabilidad de todos, según la Agencia Metropolitana de Tránsito de Quito (AMT) los derrapes, el exceso de velocidad, la mala visibilidad y pérdida de adherencia sobre la calzada mojada son las principales causas de choques, atropellamientos, colisiones y volcamientos en época invernal

La seguridad vial es responsabilidad de todos.